BAD'07: Al Gore, o una mentira millonaria

Hoy es el Blog Action Day, que este año pretende que miles de bloggers escriban un post que aborde el medio ambiente desde la perspectiva temática de sus blogs. Así que, allá vamos, démosle un repaso a las mentiras de Al Gore, elevadas a la categoría de premio Nobel, aunque aquí en España, que somos siempre unos adelantados si se trata de hacer el mamarracho, ya lo premiamos con el Príncipe de Asturias. Por cierto, PRISA quiere distribuir su documental en las escuelas. ¡Cómo se lo iban a perder!

Me basaré para ello en una interesante serie de artículos publicados durante este año por el economista Xavier Sala-i-Martín. Si hacemos caso al ex-vice presidente demócrata, de aquí a unos pocos años, los polos se derretiran, las costas serán arrasadas con tsunamis, los campos de nabos de la huerta murciana se anegarán y los resorts de Polaris serán pasto de destructivos huracanes, todo ello gracias al aumento de menos de un grado en un siglo de la temperatura de la tierra. Sin olvidar al capitalismo opresor, a Bush y a los pedos de las vacas en la india (no es coña).

Al Gore se está forrando a costa de contar grandes mentiras basadas en verdades tan parciales, como reducidas geográficamente. Habla, por ejemplo, del deshielo en la Antártida, pero el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU, también galardonado con el Nobel, contradice lo que depone en Una verdad incómoda, ya que las previsiones contemplan un enfriamento de aquella zona y que, el deshielo provocado en la zona que aparece en el documental, no suponga más allá que un aumento del nivel del mar de unos 0,59 metros, a lo sumo. El contraste es brutal si consideramos los ¡7 metros! que Al Gore profetiza en su película basura.

Habla también de la ola de calor que en 2003 recorrió Europa y que dejó varios miles de muertos, pero olvida las decenas de miles de muertes por frío y por enfermedades asociadas a él, que desgraciadamente tienen lugar cada año en Europa. Otra muestra más del sesgo interesado y alarmista de este botarate norteamericano venido a más, que, eso sí, le está provocando un importante cambio climático en su bolsillo, cada vez con más billetes calentitos en él. Aprovecha también Al Gore para decir que el Katrina que asoló Nueva Orleans es consecuencia del cambio climático. Pues bien, parece ser que el desastre fue provocado, no tanto por la fuerza del huracán, sino por no haber reforzado los diques de contención, recomendación hecha por los expertos a la Administración Clinton, de la que él era vicepresidente, quien no las escuchó.

Oportunismo, engaño y sensacionalismo son las cartas de presentación del oscarizado político, a quien hay que unir una considerable falta de coherencia. "Haz lo que diga, no lo que yo haga", debe ser la premisa de Al Gore, pues en su casa de 930 metros cuadrados gasta unos 30.000 dólares en electricidad al año, unas 20 veces más que el consumo medio de una familia norteamericana, a las que recomienda reducir su consumo de energía. Es que una casa de 20 dormitorios y 8 baños, no se autoabastece sola, oiga.

4 comentarios:

Hartos de ZPorky dijo...

Al Gore, vaya caraota. A forrarse.

Claudedeu dijo...

Lo del premio Nobel ya es para miccionar y no echar gota. ¿Por qué no se lo dan a Greenpeace, o a otra ONG de esas que pululan por ahí, ya puestos a hablar de ecologismo? ¿Por qué se lo dan a este tío que en su momento le importaba bien poco el Protocolo de Kioto? ¡Dios, qué desesperación! Hoy, en señal de duelo, no tiraré la cisterna en todo el día. ¡Viva el ecologismo!

Imperator dijo...

Si es que, desgraciadamente, el tema del medio ambiente es un negocio como otro cualquiera, y siempre salen listillos a lucrarse con los sentimientos de la buena gente.

Así está Murcia dijo...

El problema es que los ecologistas de hoy en día lo son sólo por intereses políticos (Al Gore o Murcia no se vende), dolidos por sus fracasos electorales que intentan cambiar el voto a través de mensajes catastofistas y mentiras.