Un grupo de escritores e intelectuales de todas las tendencias ha tenido que ser el que ponga los puntos sobre las íes en el asunto idiomático en nuestro país. Personas como Mario Vargas Llosa, Carmen Iglesias o Álvaro Pombo, han elaborado un manifiesto que pide, nada más y nada menos, que la normalización del castellano y el cumplimiento del deber de conocer y el derecho a usar la lengua común de todos los españoles.En el manifiesto se pide que las Admnistraciones Públicas garanticen la educación en castellano como lengua vehícular y los modelos bilingües en aquellas comunidades donde exista una lengua co-oficial. Precisamente los autores insisten en la diferencia entre co-oficialidad y oficialidad, diferencia importante que muchos políticos obvian y manipulan malintencionadamente. Al margen de consideraciones legales, la lengua es algo vivo cuyo uso y continuo cambio, afortunadamente, escapa a las pretensiones políticas. No se puede imponer a una persona que vaya compre el pan en euskera, que comente el último partido de la selección española en gallego o que regañe a su hijo en bable. Es sencillamente absurdo y perverso.
En muchas regiones, las autoridades están aplicando modelos de inmersión lingüística y normas que afectan a comerciantes y profesionales con un ánimo revanchista. Es su respuesta a la supuesta represión que sufrieron sus lenguas regionales en el pasado, pero están contribuyendo a aislar el castellano de la misma manera que antes se obviaba su realidad lingüistica. Pero con una ligera diferencia, y es que educar en castellano no cierra ninguna puerta, sino que supone conocer y poder comunicarse en una de las lenguas más importantes del mundo, mientras hacerlo exclusivamente en una lengua local y minoritaria, limita enormemente las posibilidades de desarrollo cultural y económico de las personas.
No merece la pena que me extienda más, pues en el manifiesto podéis leer las razones que llevan a sus autores a lanzar esta propuesta. Si queréis firmarlo, podéis hacerlo en El Mundo.








2 comentarios:
Yo ya he firmado, pero no deja de resultar triste que en un país como España, cuna del español, uno de los idiomas más importantes del mundo, nos veamos obligados a actividades así para garanizar un derecho, no sólo constitucional, que los nacionalistas quieren cercenar.
(Off topic) Te invito a unirte a esta iniciativa.
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