Ayer la huelga se cobró la primera vida y, según se desarrollen los acontecimientos, veremos si se trata, o no, de la única. No seré tan mezquino como para no sentir pena por la pérdida de una vida humana, pero era una muerte anunciada. Fue en Granada, pero podía haber sido en Mercamadrid, en el acceso a un polígono industrial de Castellón, o en mitad de la M-30. Ellos sólos se lo estaban buscando. Bueno, con la complacencia de las fuerzas de seguridad, que sólo empezaron a detener a los delicuentes pasadas las ocho de la tarde, para que pareciera como que se hacía algo.Esta misma madrugada, el incendio de un camión en Alicante, según parece provocado, provocaba quemaduras de segundo grado en un 60% de su cuerpo a un camionero mientras dormía. Además, durante la jornada de ayer, se pudo ver cómo estos amigables transportistas reventaban puertas de furgonetas, destrozaban mercancía en vehículos de reparto de negocios familiares, o se presentaban con pasamontañas y armas blancas, todo ello para informar al profesional transportista, al conductor de autobús, o a cualquiera que condujera algo más grande que un Seat Panda, de los motivos que llevan a cuatro descerebrados que no representan más que a sí mismo, a montar el pollo que están montando.
A esto hay que añadir el desabastecimiento que ya está empezando a notarse. En Murcia, por ejemplo, un 20% de las estaciones de servicio se encuentran ya desabastecidas y se espera que a lo largo de hoy, la cifra pueda alcanzar el 50%. Muchos comercios están comenzando a quedarse sin stocks de productos básicos como huevos, leche o lácteos, y carreteras como la autovía del Mediterráneo están siendo cortadas por nuestros amigos los camioneros.
Pero, muy probablemente, este paro, que está teniendo este efecto sólo por las coacciones y el miedo que se ha instalado en el resto de transportistas, que rondan un 80% del sector, no sería tal si en las carreteras y mercas de España, reinara el Estado de Derecho y no la ley de la selva. La mayoría de los atropellos a los derechos de los españoles que estos días tienen lugar, no sucederían si las fuerzas de seguridad hiciesen su trabajo como es debido y si el gobierno actuara ya con mano dura de una vez por todas, deteniendo a quien merezca ser detenido y poniendo todos los esfuerzos y mecanismos que están en su mano, para garantizar que el ejercicio del derecho a la huelga de un grupúsculo de personas no interfiera en el día a día de cuarenta millones de personas. La falta de liderazgo e iniciativa del gobierno socialista se pone a prueba, una vez más, en momentos clave como el que estamos atravesando.
Y, a decir verdad, la oposición tampoco está haciendo un trabajo muy digno ni interesante. Soraya se limita a decir una y otra vez que esta es una huelga contra Zapatero, y de ahí no hay quien la saque. Que el PP proponga algo, que defienda a los ciudadanos y que, por ejemplo, ponga encima de la mesa la necesidad urgente de una ley de huelga. O que promueva un recorte de los impuestos sobre los hidrocarburos, que suponen casi el 80% del precio del combustible. Si ante problemas de esta magnitud, el Gobierno se pone de perfil, y la oposición se dedica a repetir como un loro "es culpa de Zapatero", la situación se vuelve aún más preocupante, porque significa que no hay garante de nuestros derechos y que el ejercicio de éstos queda, por tanto, a merced del camionero de turno.








3 comentarios:
Cayo estoy muy de acuerdo contigo como no colabore la oposición me da a mí que la huelga va para largo, así que menos culpar y más ayudar, que bastante estamos pasando los demás y no quiero pensar lo que nos quedará por pasar...
Bueno y ya lo del camionero me parece brutal. Una cosa es reclamar o pedir unas subvenciones y otra cosa es la violencia y el desmadre.
ánimo a todos
un saludo ana
Efectivamente, este asunto está desbordando al gobierno, y para llevar los pocos dias que lleva pinta muy mal.
Lo más trágico, e injustificable, la muerte y los destrozos salvajes.
Veremos como sigue el percal.
Saludos.
Ana, sinceramente, no creo que la oposición sea la que tiene que dar la clave, pero al menos, si debe presentar alternativas y no limitarse a decir "esto es contra Zapatero". Debe ir un poco más allá.
La responsabilidad de lo que está ocurriendo es del Gobierno, por su falta de previsión y por la incapacidad de gestionar cualquier cosa más allá de un Ministerio de Igualdad.
Saludos
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