Un país sumido en la idiocia

Llevamos ya dos semanas en las que la actualidad del país pasa por Villa, Casillas y sus partidos, situación acentuada desde que la selección ganara la Eurocopa, lo que me parece perfecto, siempre me alegro de cualquier éxito que España consiga en cualquier ámbito. Pero creo que ya es excesivo. El nivel de idiocia en el que el gol de Torres ha sumido a este país ha sido propio de sociedades subdesarrolladas, sinceramente. No digo que no haya que celebrarlo como se merece, con sus fastos en Colón y toda la historia, pero me parece lamentable que los informativos de la mayoría de los medios de comunicación abrieran todos los días con imágenes de los jugadores dando un paseo o con las declaraciones de alguno de ellos, que son siempre iguales. Podríamos ver una rueda de prensa de un jugador de hace cuatro años y encajaría perfectamente en la Eurocopa de este año.

El efecto narcótico del pan y circo, aunque con la crisis, lo del pan está por ver, seguro que ha sido mayor que el que tuvo en la España franquista la Eurocopa del 64, última hazaña futbolística internacional de la selección. Estos días han quedado relegadas noticias tan relevantes como el disparo de la inflación al 5,1%, la mayor crecida del paro en la UE, que lo elevan hasta el 10% o un Euribor que alcanza máximos históricos con un 5,36%, lo que encarecerá las hipotecas, de media, cerca de 900 euros mensuales. Podríamos seguir con el órdago al Estado de Derecho que lanza Ibarretxe o con las aguas turbulentas que llegan al PP vasco vía Génova, 13.

Mientras todo eso, y más, ocurre en España, Zapatero habla de que la selección ha cerrado la Transición deportiva (¡qué poyada es eso!) y Rajoy, después de marcar un penalti a la búlgara en Cuatro, decía ayer que sólo habla de fútbol. Que lo fichen en El Larguero para este verano, que el Tour de Francia está a la vuelta de la esquina. Sólo Rosa Díez se ha acordado de que España sigue funcionando y ha pedido un pleno extraordinario en el Congreso para plantarse en bloque frente a la nueva ofensiva del lehendakari. ¡Qué rancia que es esta mujer! En vez de pintarse la cara con los colores rojo y gualda. ¡Que hagan un pleno para mantear a Luis Aragonés! Venga, Mariano, puede ser tu oportunidad para lograr que te apoye el PSOE.

Y mientras tanto, la gente, con las banderas nacionales, aunque también colgarían a
David el Gnomo del balcón si ese fuera el símbolo del equipo. Luego nos quejamos, pero es que el nivel...

2 comentarios:

Imperator dijo...

Es una pena que sólo se vean banderas nacionales cuando hay algún evento deportivo, pero generalizar tampoco me parece justo.

Vamos, que podemos celebrar la victoria de la selección sin empalagarnos, pero no por hacerlo creo que nos pongamos al nivel de la turba incendiaria de la Plaza Circular.

Lo de la transición deportiva o futbolera de ZP, es de Guiness.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola,
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Un saludo.