Son realmente admirables las diferencias democráticas entre España y los Estados Unidos. Después de que Bush, Obama y McCain "cocieran" el plan de rescate financiero que costaría a los contribuyentes 700.000 millones de dólares, van los congresistas y lo tumban. ¿Por qué? Pues porque dicen que en conciencia, y en consonancia con los intereses de sus electores, no pueden votar a favor de que el contribuyente de a pie y las empresas que han llevado a cabo una buena gestión de sus negocios, tengan que sufragar a los que peor lo han hecho estos años. Si hay libre mercado, lo hay para todos y para todo, para lo bueno, y para lo malo.Este plan, que pretendía comprar a la banca nacional los paquetes intoxicados con activos hipotecarios basura, supone una intervención directa en el mercado para evitar, no ya el desplome de compañías que han hecho bien su trabajo, sino para rescatar a quien, sinceramente, no lo merece. En cualquier caso, 205 de los representantes en el Congreso, votaron a favor, lo que resultó insuficiente para superar a los 228 que lo hicieron en contra. Es lo grandioso que tiene la democracia americana, que si tu partido dice o hace una estupidez, no tienes por qué refrendarlo con tu voto, porque los votantes te han elegido a ti de manera individual, y no como parte de una lista en la que cabe cualquier indigente intelectual. Y es que el papel, y en especial el electoral, lo aguanta todo.
¿Alguien se imagina aquí a un diputado del PSOE votar en contra del Estatuto de Cataluña en el Congreso de los Diputados? ¿Y a uno del PP votando en contra del de Castilla-La Mancha? Claro, que en EEUU no están todo el día preguntándose qué son y a dónde van, ni de quien es el agua, ni el Estado de Ohio abriendo embajadas en Polonia ni cosas por el estilo. Sé que lo he dicho varias veces, pero es que es cierto, me da verdadera envidia aquél sistema y la libertad respecto de la disciplina de partido de la que gozan los representantes políticoss. No creo que aquí lleguemos nunca a nada parecido. Nosotros seguiremos con el "bueno, ahora eres el jefe, ¡coño!".








5 comentarios:
Tienes mucha razón. Quizás el sistema americano no sea el mejor, pero en comparación con el modelo de partidos español no hay color. En el Senado son votados nominalmente pero tampoco hay independencia alguna.
un saludo
Buena comparativa. Y, por supuesto, en cuanto a democracia, no hay color...
Claro que el sistema americano no es perfecto, pero el nuestro dista mucho más de la perfección que el suyo, evidentemente.
El problema, también en el Senado, es que los candidatos no pasan previamente por las urnas internas del partido y no tienen que conseguir fondos de la gente para sufragarse su elección. A partir de ahí, todo lo demás, ya está viciado.
Saludos, señores.
La verdad es que si, da gusto ver como defienden a los electores y ponen al partido en su sitio. Aquí siempre tuvimos el concepto ese comunistoide y borreguil de "el partido, el partido" como defiende cierto prócer con frenillo por ambos conocido.
Claro que cuando el partido es la catapulta de los muertos de hambre, pues es lo que pasa.
#Imperator, efectivamente, aquí esa idea cuasi supraterrenal de "el partido" y frases como "nosotros, el partido", condicionan la calidad democrática del sistema.
Pero, efectivamente, cuando el partido se convierte en una ETT de cargos públicos, no se puede esperar otra cosa.
Saludos.
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