El relativismo y el embudo antisemita

Israel. Esta palabra es, con toda seguridad, una de las palabras que más encendidas pasiones y más viscerales odios presenta en la blogosfera, que no deja de ser más que reflejo de lo que ocurre en el conjunto de la sociedad. Estos días, Israel vuelve a estar en el punto de mira, si es que alguna vez deja de estarlo.

Hoy surgen, con la misma fuerza de siempre, los antisemitas y los ignorantes, cada uno por su lado o dando lugar a un interesante y peligroso cóctel. Salen a la luz en medios de comunicación, en blogs y en tertulias de barra de bar, los horrorizados ante los muertos en Gaza. El odio a Israel crece de manera exponencial conforme más tiempo dejan fija las televisiones la imagen de un niño muerto. No negaré la tragedia irracional que eso supone, pero a lo mejor no se han parado a pensar que los terroristas de Hamás iban buscando justamente esa imagen y por eso buscan mezclarse con la población civil. A lo mejor no han caído en la cuenta de que, ese cadáver y, sobre todo, esa foto, es más rentable para Hamas que la captura de un soldado israelí.

Es curioso que, cuando la Liga Árabe guarda un extraño silencio, y la Autoridad Nacional Palestina culpó, al inicio de la operación israelí, a Hamás de haber provocado la situación, muchos europeos, y sobre todo, muchos españolitos salgan pidiendo poco menos que un nuevo holocausto. También es curioso que, mientras que los terroristas lanzaban cohetes y misiles contra la población civil israelí en plena "tregua", todos callaran y que ahora sólo se hable de esa circunstancia como de una "acción desafortunada" y eufemismos por el estilo.

Por cierto, que a raíz de eso surge un pequeño matiz. Muchos llaman a Israel "estado terrorista" y a Hamás "grupo revolucionario", "guerrilla" o incluso "partido-democrático-que-alcanzó-el -gobierno". También está la variante de "los dos son iguales". Todos deben saber que Israel va a por los terroristas; Hamás directamente a por la población civil. ¿Quién es el terrorista entonces?

No soy tan cerril como aquellos a los que critico, por eso creo que, en cualquier caso, esto no exime a Israel de su responsabilidad a la hora de extremar las cautelas y asumir responsabilidades por la muerte de civiles, pero en el mismo grado que cualquier otro país. ¿Nadie se acuerda ya de los "daños colaterales" en los Balcanes? Probablemente no, o sí, pero da igual, porque la ley del embudo se aplica también con efectos amnésicos.